La lombriz vive en lechos o cúmulos de desechos que constituyen su casa y su alimento al mismo tiempo. Es evidente que habrá que poner mucha atención en cómo se disponen estos lechos, tarea que constituye la primera fase y la más importante de todo el cultivo.

El mejor sistema consiste en el cultivo al aire libre, en lechos colocados directamente sobre cualquier tipo de terreno (la lombriz no posee al respecto exigencias específicas), sin instalaciones ni estructuras de ningún tipo, del modo más sencillo y menos costoso.

En emprendimientos medianos es posible construir cunas (pueden ser de diversos materiales) donde se llevará a cabo el procesamiento del lombricompost (el compostaje es mejor llevarlo a cabo según lo indicado precedentemente) pues de esta manera se puede controlar mejor la calidad y el proceso del mismo.

En explotaciones familiares con fin huertas propias o pequeños comercios, suelen construirse cunas de madera dura, bloques de hormigón, ladrillos comunes revocados, los aros de hormigón que se utilizan en la construcción de pozos sépticos, etc. tanto para el lombricompost como para el compostaje.

Su tamaño puede alcanzar los 3 m. de longitud por 1 m. de ancho y unos 40 cm. de altur, lo que nos dará una excelente superficie para obtener nuestro humus de lombriz.

En los casos en los que se hubiera impermeabilizado el fondo, debe preveerse algún sistema de drenaje para la eliminación de los lixiviados (líquidos resultantes de los frecuentes riegos). Para el caso de un emprendimiento un poco mayor con vistas a una explotación de índole comercial, se presenta un simplificado esquema tipo de disposición de los lechos:

Nótese que los lechos se disponen en forma paralela y continua. Esta alineación se justifica si el objetivo es lograr que las lombrices californianas se pasen de cama a medida que van consumiendo el alimento que posee la pila que las aloja.

Luego es posible cosechar el humus a medida que se marchan en busca de alimento nuevo. A estos lechos es conveniente prepararlos sobre plástico y darles la misma cobertura (o con medias sombras o paja) que mantenga la humedad y proteja la pila de los predadores.

En casos de emprendimientos realmente grandes, es necesario preveer calles de ingreso de camiones, tanto para traer el alimento como para retirar el humus.

En algunos casos, y a los efectos de permitir un traslado más cómodo de las lombrices de una cama a otra, o para un mejor aprovechamiento del espacio (sobre todo cuando hay escasez del mismo), es perfectamente posible colocar los lechos separados entre sí por valores diferentes que se alternan por pares, por ejemplo una separación de unos dos metros en un caso y de un metro el otro, luego esto se repite, dos metros y nuevamente uno.  Permite un mejor aprovechamiento del terreno.